Línea de atención al cliente 150 0074 7928 (pulse para llamar)
← Volver a noticias
Guía técnica

Aplicación y selección de separadores de metales por caída libre en la industria de polvos

Los separadores de metales por caída libre suelen instalarse en tuberías verticales donde el polvo cae libremente. El material atraviesa una bobina de detección en flujo constante y, cuando se detecta un contaminante metálico férrico o no férrico, una compuerta o válvula de descarga desvía una pequeña porción de material que contiene el contaminante. A diferencia de los sistemas de cinta, no dependen de una capa extendida de producto, por lo que resultan adecuados para materiales a granel fluidos como harina, almidón, aditivos y gránulos plásticos.

Al seleccionar un equipo, primero deben confirmarse las características del material: tamaño de partícula, densidad aparente, humedad y fluidez influyen en la velocidad de caída y la estabilidad de detección. Los polvos pegajosos o que se apelmazan pueden requerir alimentación por vibración o dispositivos antiobstrucción. La sensibilidad y el método de rechazo deben ser coherentes: un volumen rechazado demasiado grande desperdicia producto y uno demasiado pequeño puede dejar pasar contaminantes. Los materiales en contacto, el grado de sellado y la facilidad de limpieza importan en líneas alimentarias y farmacéuticas.

La instalación y el mantenimiento también afectan el rendimiento. El equipo debe ubicarse cerca del envasado o almacenamiento posterior para limitar la recontaminación tras el rechazo, y la tubería debe mantenerse vertical sin curvas cerradas para estabilizar el flujo. Un programa periódico de verificación con piezas de prueba ayuda a confirmar la fiabilidad de la detección y el rechazo, y conviene registrar las tendencias de sensibilidad. En plantas con varios productos, es recomendable tratar con el proveedor la adaptación de parámetros para mantener una detección estable al cambiar de producto.